Acabamos el año

Acabamos el año

Como todos los años por estas fechas, siempre sale el momento de “hacer balance” del año que está a punto de terminar.

He de reconocer que es un bonito ejercicio, y que me encanta repetir año tras año. Me gusta leer el de mis amigos cuando lo escriben, pero sinceramente, es justo reconocer que son reflexiones superficiales, no transformadoras.

Es decir, que en el fondo lo que hemos logrado cada año,  bien nos gusta, nos alegra, pero lo que no hemos logrado le damos un enfoque “suave”, al final y al cabo el año nuevo empieza al día siguiente y ahí tendremos otra vez la oportunidad de “poner el contador a cero” y volver a tratar de conseguir esos objetivos u otros nuevos.

Eso demarca totalmente nuestra manera de actuar, la posibilidad de que tenemos nuevas oportunidades.

Pero amigos míos ¿y si el ultimo día del año fuera el ultimo día de nuestra vida? Y no tuviéramos más oportunidades de remontar o de terminar aquello que no hemos logrado este año. ¿Qué pasaría?

Es más, si fuera nuestro último día ¿tendríamos los mismos objetivos?, posiblemente no.

Hace un tiempo tuve la oportunidad de leer “El líder que no tenía cargo” deRobin Sharma.

Es un libro que cuenta con algunas enseñanzas interesantes de las cuales voy a compartir algunas con vosotros, en concreto, los 10 arrepentimientos humanos:

  • Llegar a tu último día cuando la magnífica canción que tu vida tenía que cantar sigue en silencio en tu interior.
  • Llegar a tu último día sin haber experimentado el poder natural que posees para crear una gran obra y alcanzar grandes logros.
  • Llegar a tu último día dándote cuenta de que jamás has inspirado a nadie con tu ejemplo.
  • Llegar a tu último día lleno de dolor al darte cuenta de que jamás asumiste grandes riesgos y por tanto jamás obtuviste grandes recompensas.
  • Llegar a tu último día sabiendo que perdiste la oportunidad de ver ni de lejos que es la excelencia porque te creíste la mentira que debías resignarte a la mediocridad.
  • Llegar a tu último día lamentando haber olvidado que el trabajo consiste en ayudar a los demás, no ayudarte solo a ti mismo.
  • Llegar a tu último día lamentando no haber aprendido nunca a transformar la adversidad en victoria y el plomo en oro.
  • Llegar a tu último día sabiendo que has vivido la vida que la sociedad te enseño a desear y no la vida que verdaderamente querías.
  • Llegar a tu último día y averiguar que jamás realizaste todo tu potencial ni te acercaste al genio en el que tenías que haberte convertido.
  • Llegar a tu último día y descubrir que podías haber sido un líder y transformar el mundo en un lugar mejor. Pero te negaste a aceptar esa misión porque te dio miedo. Así que fracasaste. Y desperdiciaste tu vida.

Bueno no pretendo desmoralizar a nadie, sino todo lo contrario.

Creo que todos somos capaces de conseguir mucho más de lo que ya conseguimos, pero la tranquilidad y esa creencia de que el tiempo es “infinito” nos relaja y nos centra en objetivos livianos y superficiales que nos alejan de nuestra realidad, y de nuestro verdadero potencial.

Os deseo un feliz 2017 y ojala cada vez nos tengamos que arrepentir de menos cosas en nuestra vida.

 

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Sobre Mi


Domingo Gaitero es informático; lleva más de 30 años en el sector de las Tecnologías de la Información, donde desde muy pronto se identificó e involucró con la Calidad del Software. Ha participado en numerosos simposios nacionales e internacionales, y ha impartido clases en universidades como Deusto, Politécnica de Cataluña, Carlos III de Madrid y Politécnica de Sevilla sobre Ingeniería del software y Calidad. Ha diseñado y puesto en marcha dos factorías de software y Testing en Valladolid y Sevilla. Más

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